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!INCREIBLE!

DESDE LUEGO, COMO DICE LA MADRINA: !”LO QUE NO ME OCURRA A MI”!

Esta mañana me levanté bien nostálgica y abatida. Mientras escuchaba llover y saboreaba mi primer y más rico cafelito decidí contarle a mi Latidos mis sensaciones.

De nuevo volqué en él toda mi rabia y mi ira vomitando sin censura mis desazones. No di un solo nombre de los personajes que intervenían en mis experiencias pero era sobradamente inútil, a no ser que no me conozcas, saber  de quien hablaba.

Una entrada bien despachada, cortas como debe ser, pero sobrada de dinamismo e ironía.

Buscando la foto que luego pondré en esta entrada aunque ya no viene al caso, el ordenador decidió que era el momento de actualizarse y se cerró.

!No pasa nada! se queda en “borrador” como tantas veces.

!Noooooooooooooo!. Se ha perdido en la nada. No está por ningún sitio.

Lo atractivo del tema es que cuando decido ponerme otro café y tomarme el otoñal día con paciencia veo a mi casa totalmente inundada. Por la puerta de entrada un rio de agua se lanzaba contra mis muebles, mis paredes, contra mi. Ha sido realmente impresionante.

Así que, desde las cinco que empecé a escribir la perdida entrada no he podido subir nada hasta ahora que vuelven a ser las cinco pero de la tarde.

Ya en frío, embuchada de agua, cansada hasta las pestañas y tomándome el tercer café no puedo escribir las palabras que esta mañana me llevaron a levantar a Lati de su letargo.

Lo mejor, a nadie ofendo.

Lo peor, necesitaba hablar.

 

Esta es la foto, por cierto, buenísima.

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Necesito urgente…

llamada

¿Hago la llamada o no?

Necesito urgente hablar con alguien que me pueda decir claramente si hago esa llamada o no.

La llamada puede ser importante, decisiva, puede cambiar el rumbo de la historia. Solo unos minutos telefónicos me acercarían o alejarían del final.

Todo eso y más o quizás no.

!No sé que hacer!

Claramente estoy falta de una buena dirección, alguien que me sepa acercar a la línea de mis pensamientos y de las cosas bien hechas. Llevo ya 24 horas y aún no sé porque no he cogido mi maravilloso teléfono, he buscando en contactos y llamado. Necesito urgente una buena e intensa dirección.

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Re-torcida

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Podríamos considerar este verano como el de las grandes perdidas y desconsuelos.

Anoche mientras mi hijo se abrazaba a mi llorando sin consuelo y diciendo: “Quiero que Cami vuelva” a mi se me partía el alma en dos.

Los veranos son tiempo de reflexión, para valorar el curso terminado, hacerse nuevas metas para este año y llamando  a todo esto”descansar”.

Necesito transformar mis lagrimas en palabras, precisamente hoy que solo sé llorar.

 

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ESTABLE

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Detrás de mi imagen algo hiperactiva se esconde una gran necesidad de estabilidad. De hecho, tras un poco de análisis barato, todo lo que me rodea y da seguridad se caracteriza por este don.

Es por eso que las amistades espontaneas que pasan de cero al todo en dos semanas, las “achuchaeras” entre dos, la confianza extrema en pocos días cada vez me repugnan más.

Mi extremada sociabilidad confunde llegando a aparentar relaciones que no son. No llego a entender como alguien puede usarte para su propio beneficio y luego romper radicalmente contigo sin mayor problema cuando dejó de necesitarte.

Este dolor se hace aun más fuerte pues mi entrega es total por lo tanto volvería a caer en dicha entrega aunque me hubiesen pisoteado.

!Va! todo esto para decir que hoy me arrepiento de algo que volvería a hacer por ser la idiota que confía en todo el mundo. y lo peor: prometo no madurar.

 

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Cuando ya no puedes más…

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… algo te hace ver que tus fuerzas son ilimitables.

No podemos negar que algo exterior a nosotros nos empuja a seguir.

El miércoles por la mañana de nuevo puede tener cerca a uno “de esos” que se creen importantes porque les dan la posibilidad de llevar traje y mandar sobre otros.

Al verlo, mi cuerpo estremeció y unas ganas imparables de irme acosaron a mis piernas. Sin embargo, ante su reacción pueril, evitando hasta pestañar cerca mía para no dar la cara, me crecí.

Ni me siento guapa ni alta pero ahí utilicé mis tremendas armas de mujer y busqué una reacción que nunca llegó.

No contenta, por supuesto, lo esperé. Me vio de frente y volvió su cara.

Entonces me sentí muy feliz, cuadraba su actitud con todo el daño que me hizo en su momento. No voy a insultar porque, aunque Latidos es para expresarme libremente, la elegancia me sigue gustando, pero reconozco que pensé lo más ruin que un ser humano dañado puede pensar.

Es guapo y galante, bien vestido y educado pero podrido por dentro.

Yo prefiero ser regordeta y fea pero poder mirar a los ojos a todo el mundo.

Claro está, yo sufro mucho más.